En el marco de la conferencia de paz, y tras una larga y penosa búsqueda, Sarah parece haber encontrado a sus hijos, Harato y Tsurumi, pero ya no son los niños que perdió tantos años atrás. Para sobrevivir en un mundo tan cruel han tenido que endurecerse, y mientras Harato le da la espalda, el pequeño Tsurumi no parece reconocerla.
En el marco de la conferencia de paz, y tras una larga y penosa búsqueda, Sarah parece haber encontrado a sus hijos, Harato y Tsurumi, pero ya no son los niños que perdió tantos años atrás. Para sobrevivir en un mundo tan cruel han tenido que endurecerse, y mientras Harato le da la espalda, el pequeño Tsurumi no parece reconocerla.