Elisabeth Kübler-Ross supo desde muy joven que su misión en esta vida era la de aliviar el sufrimiento de los enfermos terminales. Aprendió mucho de esta experiencia y llegó a una conclusión: morir es tan natural como nacer y crecer, pero el materialismo de nuestra cultura ha convertido este último acto de desarrollo en algo aterrador. Ahora, sintiendo cercana su propia muerte, tras setenta y dos años de vida dura e intensa, la autora ha decidido escribir estas memorias. El resultado de este esfuerzo es La rueda de la vida, un libro tan singular como la propia Elisabeth Kübler-Ross, una mujer que no cree en los fantasmas de la muerte y sí en el poder de un amor incondicional capaz de guiarnos cuando abandonemos la Tierra en busca del hogar definitivo.
Elisabeth Kübler-Ross supo desde muy joven que su misión en esta vida era la de aliviar el sufrimiento de los enfermos terminales. Aprendió mucho de esta experiencia y llegó a una conclusión: morir es tan natural como nacer y crecer, pero el materialismo de nuestra cultura ha convertido este último acto de desarrollo en algo aterrador. Ahora, sintiendo cercana su propia muerte, tras setenta y dos años de vida dura e intensa, la autora ha decidido escribir estas memorias. El resultado de este esfuerzo es La rueda de la vida, un libro tan singular como la propia Elisabeth Kübler-Ross, una mujer que no cree en los fantasmas de la muerte y sí en el poder de un amor incondicional capaz de guiarnos cuando abandonemos la Tierra en busca del hogar definitivo.